Nuestros 5 consejos para una rutina de bienestar
Los rituales propuestos en spa, talasoterapia o instituto
La primera fase del tratamiento siempre comienza con una exfoliación, para eliminar las células muertas de la piel. El exfoliante puede estar compuesto de microgránulos, aceites vegetales y extractos de plantas como té verde, pétalos de flores, algas o especias.
Tras un rápido enjuague en la ducha, el masaje es una especie de modelado que puede tener sus propias especificidades, mezclando roces, presiones y estiramientos. Puede ser californiano, sueco, indonesio, tailandés con presiones sobre los meridianos, ayurvédico con aceite caliente para favorecer las energías o con piedras calientes para ayudar a la circulación sanguínea y reducir el estrés.
Crear una rutina de cuidados en casa
1- Es posible obtener todos los beneficios de un tratamiento casero. Crea un ambiente con música suave. Llena la bañera con agua a 37°C y no permanezcas más de 15 minutos. A más de 40°C y más de un cuarto de hora, los tejidos se ablandan.
2- Realiza una exfoliación con un producto exfoliante, haciendo movimientos circulares. Es imprescindible enjuagar bien el exfoliante para evitar picores.
3- La hidratación puede hacerse aplicando una leche corporal después de la ducha o el baño. Insiste en zonas como las articulaciones o la nuca para relajarte.
4- Los pies suelen olvidarse durante un tratamiento corporal. Un baño de pies con sales de baño adecuadas es ideal para olvidar la sensación de piernas cansadas. La dureza debe limarse suavemente con una piedra pómez. Cuidado de no limar demasiado para no debilitar la piel en exceso.
5- La aplicación de una crema hidratante te permitirá tener los pies suaves e hidratados.